
El punto más importante para prosperar en un trabajo es la calidad, pues es con ella que obtendremos éxito en el mundo tan competitivo como en el que vivimos.
La calidad es la base del desarrollo laboral, lo que determinará la productividad, aunque la calidad sea compleja, siempre partirá de un espíritu emprendedor, es decir con la constante iniciativa de brindar un servicio ideal, conforme a lo que en previo conocimiento sabemos que tenemos que ofrecer.
Afortunadamente en el terreno educativo existe la oportunidad de experimentar lo que será la vida laboral, el trabajar en equipo, investigar, exponer, planear proyectos, organizarlos, etc; y si se comete un error no pasará gran cosa, siempre existirá la posibilidad de redimir el daño sin ningún efecto tan grave, sin embargo al momento de llevar esas experiencias a planos reales, las consecuencias de un error conducen a problemas más delicados, que perjudican no solo a nuestra persona, sino a toda una empresa.
Debemos entonces acostumbrarnos a analizar nuestras acciones en el campo laboral (que tan correctas son), a generar una atmósfera de respeto y confianza entre compañeros de trabajo, estar dispuestos a auxiliar a otro cuando lo necesite, y por igual si en algún momento dudamos de realizar alguna acción, consultemos a un superior.
Para rendir adecuadamente solamente tenemos que comprometernos verdaderamente con lo que realizamos, no descuidar ningún aspecto de nuestras obligaciones, y buscar la manera de seguir renovando o creciendo en conocimientos de manera que podamos continuar siendo competentes.
No todo es vida laboral, pero si las otras áreas como las familiares o sociales influyen directamente una en otra, así que hay que darse también tiempo para tener una actividad externa individual que nos permita relajarnos y sentirnos renovados para persistir en esa eficiencia profesional que deseamos brindar.
La calidad es la base del desarrollo laboral, lo que determinará la productividad, aunque la calidad sea compleja, siempre partirá de un espíritu emprendedor, es decir con la constante iniciativa de brindar un servicio ideal, conforme a lo que en previo conocimiento sabemos que tenemos que ofrecer.
Afortunadamente en el terreno educativo existe la oportunidad de experimentar lo que será la vida laboral, el trabajar en equipo, investigar, exponer, planear proyectos, organizarlos, etc; y si se comete un error no pasará gran cosa, siempre existirá la posibilidad de redimir el daño sin ningún efecto tan grave, sin embargo al momento de llevar esas experiencias a planos reales, las consecuencias de un error conducen a problemas más delicados, que perjudican no solo a nuestra persona, sino a toda una empresa.
Debemos entonces acostumbrarnos a analizar nuestras acciones en el campo laboral (que tan correctas son), a generar una atmósfera de respeto y confianza entre compañeros de trabajo, estar dispuestos a auxiliar a otro cuando lo necesite, y por igual si en algún momento dudamos de realizar alguna acción, consultemos a un superior.
Para rendir adecuadamente solamente tenemos que comprometernos verdaderamente con lo que realizamos, no descuidar ningún aspecto de nuestras obligaciones, y buscar la manera de seguir renovando o creciendo en conocimientos de manera que podamos continuar siendo competentes.
No todo es vida laboral, pero si las otras áreas como las familiares o sociales influyen directamente una en otra, así que hay que darse también tiempo para tener una actividad externa individual que nos permita relajarnos y sentirnos renovados para persistir en esa eficiencia profesional que deseamos brindar.
Ofelia Balderas Gallegos.
"La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia."
John Ruskin (1819-1900) Crítico y escritor británico.
John Ruskin (1819-1900) Crítico y escritor británico.

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