
Perdonar se define como el no TENER EN CUENTA la ofensa o falta que otro ha cometido.
A pesar de lo complejo que nos pueda parecer la idea de perdonar a nuestros agresores, es innegable lo favorable que resulta el hacerlo bajo un adecuado planteamiento de la situación, es decir de reflexionar sobre la acción recibida, de nuestras reacciones ante aquella tal acción y de si nos daremos permiso o no de soltar finalmente el LAZO emocional que tenemos ante ese evento.
Para obtener una planteación lógica de nuestras emociones, debemos hacer una revisión de todos los elementos que están involucrados en lo que "se piensa una falta del otro hacia nuestra persona", comenzando con lo que consideramos el motivo que orilló a ese otro para que reaccionara de tal forma que nos perjudicara, hacerse la pregunta de: ¿qué tan dañados nos sentimos por esa persona?, ¿qué tanta fuerza tienen aún sobre nosotros aquellas palabras o aquella acción?, ¿cuál fue y ha sido nuestra respuesta?, ¿cómo estábamos emocionalmente para permitir que esa situación se presentara?.
La importancia de respondernos esas preguntas, radica en el reconocer el porque sus acciones o sus actos tuvieron poder sobre nosotros para hacernos sentir agredidos, en el no victimizarnos y encontrarnos finalmente en la escena como parte de ella, en el como aceptamos esas palabras como ofensivas o esa acción como perjudicante, y como nos enganchamos con esa persona por resentimiento a.
Lo interesante de este ejercicio es el encararse a uno mismo y aceptar que aunque si bien la situación no fue grata, es menos grato el continuar enganchado a un sentimiento sobre alguien que actuó conforme a su ser, a su contexto, y que en ese momento consideramos como algo personal, el asunto es que no es personal, esa persona se conduce según su historia, pero nosotros ¿porqué recibimos la ofensa?, sentimiento y reacción es nuestra responsabilidad.
Perdonar no significa necesariamente el reestablecer una relación, perdonar es NO TENER más EN CUENTA lo sucedido y continuar con nuestra vida, ¿cómo?, tomando lo aprendido, responsabilizándonos de nuestras emociones, lo cual eliminará el LAZO de rencor.
La palabra perdón tiene una carga muy fuerte, es una palabra llena de humildad, que muestra nuestra capacidad de entendimiento.
El perdonar tampoco es olvidar, si olvidaramos las situaciones jamás aprenderíamos y se repetirían una y otra vez con diferentes actores.
Perdono al otro para igualmente poder perdonarme a mí, no olvido para crecer por medio de mis errores.
Ofelia Balderas Gallegos.
"Un espíritu ligero olvida; un corazón generoso perdona." Voltaire.

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1 comentarios:
Mujer, te he seguido en un recorrido que me llevo a conocerte más
Comence en MyBlogLog, y de ahi al myspace, y a otros blogs (de blogspot) que me condujeron aqui.
Espero me permitas la dicha de seguirte de cerca.
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