
Es común para los padres tener problemas con los hijos en esta etapa de la vida, y algunos padres comentan no saber como dirigirse a ellos, pero para poder educar a un adolescente es fundamental darse el tiempo de conocerles(en intereses e inquietudes), ya que están enfrentándose a grandes cambios, no solo físicos, también mentales.
Estamos hablando de una etapa de crisis donde ellos tienen que hacer frente a el fin de la niñez para dar paso a la adultez, a esa búsqueda de identidad, estos cambios importantes pueden provocar en algunos adolescentes descontrol e inseguridad, por ello el apoyo a un hijo(a) en esta etapa es muy necesario.
Las crisis emocionales suceden por los cambios hormonales, presentando síntomas, depresivos o cambios emocionales repentinos, es decir se hunden en tristeza y en el siguiente momento están haciendo un coraje, debemos comprender que las variaciones de humor que presentan son a causa de esos cambios fisiológicos que están atravesando, y que el ambiente familiar también jugará un papel considerable en este proceso, pues también influye en su comportamiento, si el ambiente es hostil el adolescente lo resentirá, y se le verá aislado del entorno familiar.
Manejar la formación de un adolescente no es tarea sencilla, pero con una correcta comunicación, escuchándoles cuando nos hablan, tratarlos con respeto, implicarlos en nuestras conversaciones, contarles de nuestras experiencias, de como superamos esa etapa, para de esta manera demostrarles que se esta presente y dispuesto para orientarlos, esto sin duda les otorgará el ánimo necesario para que logren sobrepasar este periodo adecuadamente.
Ofelia Balderas Gallegos.Estamos hablando de una etapa de crisis donde ellos tienen que hacer frente a el fin de la niñez para dar paso a la adultez, a esa búsqueda de identidad, estos cambios importantes pueden provocar en algunos adolescentes descontrol e inseguridad, por ello el apoyo a un hijo(a) en esta etapa es muy necesario.
Las crisis emocionales suceden por los cambios hormonales, presentando síntomas, depresivos o cambios emocionales repentinos, es decir se hunden en tristeza y en el siguiente momento están haciendo un coraje, debemos comprender que las variaciones de humor que presentan son a causa de esos cambios fisiológicos que están atravesando, y que el ambiente familiar también jugará un papel considerable en este proceso, pues también influye en su comportamiento, si el ambiente es hostil el adolescente lo resentirá, y se le verá aislado del entorno familiar.
Manejar la formación de un adolescente no es tarea sencilla, pero con una correcta comunicación, escuchándoles cuando nos hablan, tratarlos con respeto, implicarlos en nuestras conversaciones, contarles de nuestras experiencias, de como superamos esa etapa, para de esta manera demostrarles que se esta presente y dispuesto para orientarlos, esto sin duda les otorgará el ánimo necesario para que logren sobrepasar este periodo adecuadamente.
"Nuestra madurez es fruto de lo que hemos recibido en la adolescencia."
José Gnecco Labo.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.




























0 comentarios:
Publicar un comentario