
Cuando nos encontramos en situaciones desesperanzadoras en la vida, buscamos, muy acertadamente a alguien que nos escuche, que nos comprenda y nos asesore. Acudimos con una buena amistad, nuestra pareja, familiar o terapeuta, estas personas estarán seguramente dispuestas, y encontraremos lo que buscamos: un consejo.
Los consejos que provienen del exterior son muchas veces mas efectivos, que aquellas soluciones que encuentra el protagonista del conflicto, ya que la desesperación, la ira, la resignación o cualquier otro pensamiento negativo presente, hace que las decisiones a consumar no sean tan factibles, esto es real, recordemos alguna queja de un(a) amigo(a) y en el consejo que brindamos o le brindaron otros, encontraremos que incluso no comprendíamos como era posible que esa persona no viera la salida a sus problemas, esto sucede porque estar afuera del problema permite tener un panorama más justo y hábil, siempre y cuando relatemos los hechos claramente, para que así se logre la reflexión mutua para buscar una salida.
Esto no quiere decir que tendremos que generalizar y considerar todos los consejos como buenos, para que sea un consejo práctico, debe provenir de una persona de nuestra entera confianza y de estima recíproca, hablar de lo que sucede en ese momento, lo que nos preocupa, permitir escuchar los consejos que se nos brindan y evaluarlos con calma, fríamente, comparándolos con las soluciones que ya teníamos programadas, para poder así adquirir una nueva conclusión, conclusión que indudablemente estará fundamentada en una forma más adecuada de aclarar aquella dificultad.
Ofelia Balderas.
Los consejos que provienen del exterior son muchas veces mas efectivos, que aquellas soluciones que encuentra el protagonista del conflicto, ya que la desesperación, la ira, la resignación o cualquier otro pensamiento negativo presente, hace que las decisiones a consumar no sean tan factibles, esto es real, recordemos alguna queja de un(a) amigo(a) y en el consejo que brindamos o le brindaron otros, encontraremos que incluso no comprendíamos como era posible que esa persona no viera la salida a sus problemas, esto sucede porque estar afuera del problema permite tener un panorama más justo y hábil, siempre y cuando relatemos los hechos claramente, para que así se logre la reflexión mutua para buscar una salida.
Esto no quiere decir que tendremos que generalizar y considerar todos los consejos como buenos, para que sea un consejo práctico, debe provenir de una persona de nuestra entera confianza y de estima recíproca, hablar de lo que sucede en ese momento, lo que nos preocupa, permitir escuchar los consejos que se nos brindan y evaluarlos con calma, fríamente, comparándolos con las soluciones que ya teníamos programadas, para poder así adquirir una nueva conclusión, conclusión que indudablemente estará fundamentada en una forma más adecuada de aclarar aquella dificultad.
Ofelia Balderas.
"Escuchad el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo escuchad el consejo de quien mucho os ama."
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.

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3 comentarios:
Muy buena página, gracias por todo esto que publicas no sabes de cuanta ayuda le puede ser a los demás. Bueno sí sabes, porque de otra manera no lo harías. Gracias, nuevamente.
Saludos y un gran abrazo.
Me parece muy práctico tu blog, creo que de repente serían buenos tus comentarios en el mío. Las áreas son distintas, sin embargo conducta humana al fin de cuentas... Dios te bendiga, y espero que tus palabras continúen siendo inspiradas...
hola ofelia !! ya estoy leyendo tus publicaciones!! aqui te dejo mi saludo.muy buena informacion. nancy
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