
La palabra ética proviene del griego ethos, que significa costumbre.
La ética de alguna manera define los actos como buenos o malos, y los norma, aplicada a cualquier sentido es sinónimo de responsabilidad, es estar dispuestos a responder por nuestras acciones de manera consciente, pues se supone que nuestras acciones parten de una elección que fue evaluada previamente; y esto llevado a la vida profesional, se trata entonces de los compromisos adquiridos al terminar la carrera, al ejercerla ya no nos pertenece solo a nosotros mismos, puesto que los servicios son y serán otorgados a la sociedad, a otro igual.
La práctica en grupo debe estar conducida por los límites que nos fueron marcados en la Institución (código de ética), una carrera nos encauza a una vía de compromisos que si los seguimos correctamente harán que recibamos el reconocimiento que todos buscamos, traducido a recomendaciones, ascensos y a expresiones agradables sobre nuestro trabajo.
Hacer las cosas adecuadamente en nuestra ocupación es un reflejo de que estamos seguros de lo que sabemos, de lo que hacemos y hacia donde nos dirigimos.
Quienes han ingresado a una carrera universitaria tienen ese deseo de convertirse en buenos profesionales, el afán de desempeñarse correctamente, los modelos escolares, los libros, la familia y la sociedad se encargan de alimentar ese anhelo por actuar con ética profesional.
Para quienes ya egresamos todo eso continua ahí, el compromiso adquirido nunca terminará, pero la decisión de tener ética profesional le pertenece a cada uno, la pregunta sería: ¿qué tanto te importa el cambio en la sociedad?, si la respuesta es mucho, entonces no solo eres una persona capaz de comprometerse, eres una pieza importante en esa construcción del cambio, pues con tus actos serás parte de provocarlo.
Ofelia Balderas Gallegos.
"Después de tantos años estudiando la ética, he llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir."
Fernando Savater.
La práctica en grupo debe estar conducida por los límites que nos fueron marcados en la Institución (código de ética), una carrera nos encauza a una vía de compromisos que si los seguimos correctamente harán que recibamos el reconocimiento que todos buscamos, traducido a recomendaciones, ascensos y a expresiones agradables sobre nuestro trabajo.
Hacer las cosas adecuadamente en nuestra ocupación es un reflejo de que estamos seguros de lo que sabemos, de lo que hacemos y hacia donde nos dirigimos.
Quienes han ingresado a una carrera universitaria tienen ese deseo de convertirse en buenos profesionales, el afán de desempeñarse correctamente, los modelos escolares, los libros, la familia y la sociedad se encargan de alimentar ese anhelo por actuar con ética profesional.
Para quienes ya egresamos todo eso continua ahí, el compromiso adquirido nunca terminará, pero la decisión de tener ética profesional le pertenece a cada uno, la pregunta sería: ¿qué tanto te importa el cambio en la sociedad?, si la respuesta es mucho, entonces no solo eres una persona capaz de comprometerse, eres una pieza importante en esa construcción del cambio, pues con tus actos serás parte de provocarlo.
Ofelia Balderas Gallegos.
"Después de tantos años estudiando la ética, he llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir."
Fernando Savater.

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