
Una relación adecuada con nuestro propio ser es el camino a la obtención de relaciones exitosas, en cualquier ámbito de la vida, sean relaciones de pareja, de amistad, familiares o laborales.
Para poder otorgarle valor a los demás es necesario otorgarnos primero un valor a nosotros mismos, nadie da lo que no conoce, nadie recibe lo que no ofrece.
El autoaceptarnos parte de aprender a reconocer nuestras virtudes y defectos, de continuar elaborando aquello que nos satisface y de modificar lo que nos daña, de fijarse metas e idear caminos para llegar a estas, de saber que no todo se logra pero que todo lo que imaginamos podemos intentarlo; autoaceptarse no se trata de elogiarse por lo que ya hemos obtenido, ni de poner toda la atención a lo que podemos conseguir, se trata de ser moderado en esas autoevaluaciones, que si bien parten de las enseñanzas del pasado y los pensamientos del futuro, deben ser evaluaciones enfocadas en el presente.
Hay que tener la humildad para aprender de nuestras dificultades y fracasos, que seguramente nos enseñaran mucho sobre nuestra persona, es a partir del reconocimiento de esas dificultades y fracasos cuando realmente logramos rectificarnos, iniciándose la propia comprensión y a partir de ella, la capacidad de comprender a los que nos rodean.
El punto de partida en una relación somos nosotros mismos, que tanto podemos ofrecer, recibir, aceptar o rechazar del otro depende de nuestro sentido de la dignificación, el lugar de respeto y aceptación es un lugar que nadie nos otorgará, es un lugar que debemos trabajarlo diariamente.
Ofelia Balderas Gallegos.
"La clave de la felicidad está en el equilibrio espiritual de quererse a sí mismo y amar a los demás". Vicente Ferrer.
Para poder otorgarle valor a los demás es necesario otorgarnos primero un valor a nosotros mismos, nadie da lo que no conoce, nadie recibe lo que no ofrece.
El autoaceptarnos parte de aprender a reconocer nuestras virtudes y defectos, de continuar elaborando aquello que nos satisface y de modificar lo que nos daña, de fijarse metas e idear caminos para llegar a estas, de saber que no todo se logra pero que todo lo que imaginamos podemos intentarlo; autoaceptarse no se trata de elogiarse por lo que ya hemos obtenido, ni de poner toda la atención a lo que podemos conseguir, se trata de ser moderado en esas autoevaluaciones, que si bien parten de las enseñanzas del pasado y los pensamientos del futuro, deben ser evaluaciones enfocadas en el presente.
Hay que tener la humildad para aprender de nuestras dificultades y fracasos, que seguramente nos enseñaran mucho sobre nuestra persona, es a partir del reconocimiento de esas dificultades y fracasos cuando realmente logramos rectificarnos, iniciándose la propia comprensión y a partir de ella, la capacidad de comprender a los que nos rodean.
El punto de partida en una relación somos nosotros mismos, que tanto podemos ofrecer, recibir, aceptar o rechazar del otro depende de nuestro sentido de la dignificación, el lugar de respeto y aceptación es un lugar que nadie nos otorgará, es un lugar que debemos trabajarlo diariamente.
Ofelia Balderas Gallegos.
"La clave de la felicidad está en el equilibrio espiritual de quererse a sí mismo y amar a los demás". Vicente Ferrer.

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1 comentarios:
Me ha gustado mucho tu blog. Te felicito. Espero leernos pronto. Saludos desde España. Si me das tu confirmación y permiso te agregaré a mi lista de blogs amigos. un 10 en valoración.
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