Muchos conflictos de los que se presentan en la vida pueden ser intervenidos por diferentes personas, pero los protagonistas seguimos siendo nosotros. El problema real es el lugar en el que nos colocamos, el hecho de alguna manera "encontrar por casualidad" a aquellas personas que nos harán daño, y esto es porque inconscientemente creemos necesitar una situación así.
Hay que analizar, adentrarse en el motivo por el cual estamos dañandonos de esa manera, el porque no creer que merecemos cambiar ese patrón repetitivo y vivir situaciones satisfactorias con otro tipo de amistades, de pareja, o de cualquier otra relación social.
Hay una desvaloración personal, una falta de autoestima que necesita ser trabajada, pues llegará un momento en que se provoquen situaciones aún mas fuertes y llegar al límite.
Para cambiar esta situación se tiene que partir por saberse una persona merecedora, de situarse en el lugar de recibir plenamente lo que se ofrece, de aprender a seleccionar de una manera mas asertiva a aquellos que decidimos formen parte de nuestra vida. El valor que tenemos como personas ante los demás, es el valor que nosotros mismos nos hemos otorgado y no hay que esperar a que las situaciones cambien, hay que cambiar nosotros para decidir ir en búsqueda de lo que nos logrará hacer sentir mas plenos.
No hay nada que perder si el trayecto es la elección, si acaso solo habrá mucho por encontrar.
Ofelia Balderas.
"Pueden prohibirme seguir mi camino, pueden intentar forzar mi voluntad. Pero no pueden impedirme que, en el fondo de mi alma, elija a una o a otra."
Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.
Hay que analizar, adentrarse en el motivo por el cual estamos dañandonos de esa manera, el porque no creer que merecemos cambiar ese patrón repetitivo y vivir situaciones satisfactorias con otro tipo de amistades, de pareja, o de cualquier otra relación social.
Hay una desvaloración personal, una falta de autoestima que necesita ser trabajada, pues llegará un momento en que se provoquen situaciones aún mas fuertes y llegar al límite.
Para cambiar esta situación se tiene que partir por saberse una persona merecedora, de situarse en el lugar de recibir plenamente lo que se ofrece, de aprender a seleccionar de una manera mas asertiva a aquellos que decidimos formen parte de nuestra vida. El valor que tenemos como personas ante los demás, es el valor que nosotros mismos nos hemos otorgado y no hay que esperar a que las situaciones cambien, hay que cambiar nosotros para decidir ir en búsqueda de lo que nos logrará hacer sentir mas plenos.
No hay nada que perder si el trayecto es la elección, si acaso solo habrá mucho por encontrar.
Ofelia Balderas.
"Pueden prohibirme seguir mi camino, pueden intentar forzar mi voluntad. Pero no pueden impedirme que, en el fondo de mi alma, elija a una o a otra."
Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.




























0 comentarios:
Publicar un comentario