
El miedo es una sensación que paraliza, debilita y nos recuerda que somos vulnerables ante algo.
Los temores varían de una persona a otra, pero si nos tomamos el tiempo de atender esos temores, encontraremos causas que han sido arrastradas por recuerdos pasados, recuerdos que son el verdadero motivo de ese problema emocional.
El estilo de vida actual no nos da el suficiente tiempo de atender lo que pasa en nuestro interior, y generalmente no tomamos tan enserio a las depresiones, o preocupaciones de alguna índole, hasta que nos damos cuenta que estamos sumidos en una serie de problemas que parecieran ir en aumento. Sin embargo, si identificamos nuestro temor nos daremos cuenta que por no atender debidamente el problema este ha provocado que limitemos nuestras metas personales y ha sido el causante de todos esos malestares emocionales.
La solución es muy sencilla, se trata darse tiempo para relajarse, cuestionar, y llegar a conclusiones propias (a solas o con la ayuda de un terapeuta), no es complicado si nos permitimos explorar respuestas, y al final la conclusión será que hemos perdido mucho tiempo temiendo.
La respuesta ante un temor se reduce en la medida en la que uno se enfrenta a lo que realmente este representa.
Ofelia Balderas.
"El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma."
Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.
Los temores varían de una persona a otra, pero si nos tomamos el tiempo de atender esos temores, encontraremos causas que han sido arrastradas por recuerdos pasados, recuerdos que son el verdadero motivo de ese problema emocional.
El estilo de vida actual no nos da el suficiente tiempo de atender lo que pasa en nuestro interior, y generalmente no tomamos tan enserio a las depresiones, o preocupaciones de alguna índole, hasta que nos damos cuenta que estamos sumidos en una serie de problemas que parecieran ir en aumento. Sin embargo, si identificamos nuestro temor nos daremos cuenta que por no atender debidamente el problema este ha provocado que limitemos nuestras metas personales y ha sido el causante de todos esos malestares emocionales.
La solución es muy sencilla, se trata darse tiempo para relajarse, cuestionar, y llegar a conclusiones propias (a solas o con la ayuda de un terapeuta), no es complicado si nos permitimos explorar respuestas, y al final la conclusión será que hemos perdido mucho tiempo temiendo.
La respuesta ante un temor se reduce en la medida en la que uno se enfrenta a lo que realmente este representa.
Ofelia Balderas.
"El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma."
Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.

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