La culpa es lo que nos hace susceptibles ante diversas situaciones, perdemos el control de nuestras acciones pues decidimos en base a ese sentimiento incomodo, y que otros pueden aprovechar para manipularnos a su conveniencia.
Hay que ser muy honestos ante lo que somos responsables para poder distinguir porque ha surgido la culpa, es decir si es por:
*Una situación que no podíamos evitar, si es así, lo mejor es tratar de no continuarnos atormentando y buscar disculparnos a nosotros mismos.
*Si somos completamente responsables, entonces debemos analizar (hacer un recuento de) los inconvenientes que se presentaron a partir de nuestra acción y por supuesto hacer lo posible por encontrar una solución que cambie lo que afectamos.
*La ultima es cuando no somos culpables pero nos hacen creer que somos culpables, con fines precisamente de manipulación, aquí definitivamente habría que pensar en la relación que tenemos con la persona que nos esta haciendo sentir así, y si queremos continuarla.
El sentimiento de culpa nos puede conducir la depresión, incluso caer en adicciones, es decir, en situaciones que no solucionaran la sensación que se vive, y que agrandarán los problemas. El verdadero asunto con la culpa es sin duda el como la enfrentamos, lo que haremos apartir de esta para que nos conduzca a una verdadera solución que la elimine.
El reto es reflexionar, aceptar cuando hemos cometido un error, reconocer nuestras acciones, y encontrar el método que resolverá lo que hoy reconocemos como nuestro problema.
De nada sirve vivir con el sentimiento de culpa, si no nos damos a la tarea de modificarlo.
Ofelia Balderas.
Franz Grillparzer (1791-1872) Dramaturgo austriaco.

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