
Y sin embargo, para tener buenas relaciones sociales, es necesario trabajar constantemente en conocernos.
Algunas veces las personas pueden influir en nosotros, y hacernos (por ejemplo) creer que nuestro valor como seres humanos es menor (cuando no es así), pero si esto le pasa a otra persona, tratamos de ayudarle para que le reste importancia a esas observaciones, ¿porqué no hacer lo mismo por nuestro propio ser?, ¿porqué no ser nuestro propio soporte ante las complicaciones de la vida?, el poder conseguirlo esta al alcance de todos, se trata de conocernos.
Para poder llegar a conocernos, es imprescindible ser nuestro propio amigo. Un camino a seguir debe ser estar consientes de lo que somos y lo que podemos llegar a ser, para así modificar lo que consideremos necesario y apoyarnos en nuestros puntos fuertes. No es necesario tener conocimientos especiales para poder llegar a conocerse uno mismo, es solo lo anterior y querernos un poco, desligándonos de todo aquello que no nos hace bien, es decir ser más selectivos en nuestras relaciones sociales, lo que hará que estas sean más honestas y de calidad.
El conocerse a uno mismo, también nos lleva evidentemente a la construcción de metas más complicadas, metas basadas en nuestros propios impulsos.
Darnos ese animo de ser, de planear, es una forma de lograr esa abundancia que siempre hemos deseado, y no me refiero a la económica, me refiero a la abundancia de planes y éxitos, aquella que nos hará sentir verdaderamente realizados.
Ofelia Balderas.
"Él es mi amigo más querido y el más cruel de mis rivales, mi confidente y el que me traiciona, el que me apoya y el que de mí depende: es mi igual."
Gregg Levoy (1953-?) Escritor estadounidense.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.









































